OK Su questo sito NON utilizziamo cookie di profilazione di terze parti. Se vuoi saperne di più o prestare il consenso solo ad alcuni utilizzi clicca qui. Cliccando sul pulsante OK, o continuando la navigazione effettuando un'azione di scroll, presti il consenso all'uso di tutti i cookie.

¿Quieres ser asuncionista?

Agustinos
de la Asunción




Historia de la Congregación

Manuel d'Alzon ordenado sacerdote

En su camino espiritual experimenta la dicha de ser ordenado sacerdote, en privado, por el Cardenal Odescalchi, al día siguiente de Navidad de 1834. Está decidido a anteponer los intereses de la Iglesia a cualquier consideración política. Tiene la alegría de ser recibido en audiencia por el Papa Gregorio XVI y da por finalizada su primera estancia en Roma, en mayo de 1835. Vuelve muy contento a Lavagnac donde encuentra a su familia feliz por poder disfrutar de las primicias de su sacerdocio al cabo de dieciocho meses de ausencia.

Al servicio de la Diócesis de Nîmes

Después de una entrevista con el Obispo de la Diócesis de Nîmes, (1835) Mons. Chaffoy, éste le disuade de ejercer cualquier tipo de apostolado con los protestantes. El P. d'Alzon va asumiendo rápidamente cargos de responsabilidad eclesiástica. Accede a los cargos honorarios de canónigo y Vicario general. Se hace rápidamente con las obligaciones de su nueva inserción y se entrega sin reservas a todo tipo de animación de la vida cristiana local, con una predilección clara por la juventud, hasta el punto de llegarle comentarios poco amenos sobre su persona. Su entrega y entusiasmo se desarrollan con una libertad y energía poco comunes, sacudiendo las bien instaladas rutinas del mundo eclesiástico.

Vicario general

El sucesor de Mons. Chaffoy, originario también de la región del Franco Condado, eligió, en 1839, al P. d'Alzon como Vicario General, a pesar de su juventud, su breve experiencia en el campo pastoral y con un temperamento diametralmente opuesto al suyo. El P. d'Alzon no quiso alojarse en el palacio episcopal, disponiendo así de la libertad de domicilio en la ciudad y un margen de movimientos bastante independiente que le permitiría un ritmo de vida más acorde con sus gustos.

La preocupación por la unidad

Su preocupación por los protestantes del sur le obliga, en más de una ocasión, a dialogar y discutir con ellos, siempre con respeto y cortesía, y sin romper las relaciones personales, para que no impidan el intercambio verbal, la libre discusión de ideas y una entrega apostólica incuestionable. El ecumenismo no debe ser una cuestión polémica, ni por parte de unos ni de otros, sino de posiciones doctrinales que cada confesión tiene claras y asumidas, sabiendo aceptar en la vida social unas relaciones humanas, cuando no cordiales, (de Larcy, de la Farelle y Girard). Preocupan fuertemente al P. d'Alzón Grandes proyectos. Tres actividades ocupan principalmente la vida del P. d'Alzon a partir de1843: -La instalación de un monasterio Carmelita en Nîmes, -Una relación privilegiada de dirección y de amistad espiritual con una joven fundadora en París, la Madre María Eugenia de Jesús, que conoció, en 1838, por mediación del abate Combalot -El hacerse cargo de una institución escolar en horas bajas, la casa de la Asunción de la que quiere hacer un prestigioso colegio católico, el “Colegio de la Asunción”. Esta experiencia de director de un establecimiento multiplica las relaciones del abate d'Alzon con centenares de padres de alumnos provenientes de la región del Languedoc. Esto le permite estar en contacto, a diario con muchos jóvenes, ambiente que conservará hasta su muerte. Así irá consolidando sus criterios sobre la educación cristiana, asimilándolo al misterio de la Encarnación: formar a Jesús en los hombres. Tanto en las capas sociales adineradas, como entre la gente más sencilla, el P. d'Alzón es conocido como un sacerdote arrollador que empieza a soñar con hacerse fraile, animado por las Religiosas de la Asunción con mucha experiencia en la enseñanza y llevando una vida comunitaria.

Una aventura evangélica: La Asunción

El Colegio de la Asunción se convierte a partir de 1845 en la cuna de un Fundador. Gracias a la ayuda de unos generosos y abnegados laicos, Monnier y Germen-Durand sobre todo, ambos Catedráticos con oposición. El abate d'Alzon, en adelante el P. d'Alzon, a pesar de las objeciones de su obispo, se decide a fundar, al interior del colegio, un movimiento espiritual inspirado en las antiguas órdenes religiosas bajo el patrocinio de San Agustín, uniendo así el estilo de la vida monacal con la actividad apostólica de las recientes congregaciones religiosas. Una asociación al estilo de una “Tercera-Orden” aglutina hombres y mujeres, religiosos y laicos en las actividades pastorales de la naciente Asunción. Ésta, como familia religiosa masculina, nace en la Noche Buena de 1845, en la humildad de los signos casi ocultos, como el Nacimiento en Belén. El Vicario d'Alzon rodeado de cuatro compañeros: Henri Brun, Víctor Cardenne, Esteban Pernet e Hippolite Saugrin. Contra viento y marea van superando todas las dificultades hasta que pronuncian sus primeros votos en la Noche Buena de 1850, autorizados, por fin, y sin mucho entusiasmo, por Mons. Cart.

Apertura internacional

Esta fundación, modesta en el inicio, permite el nacimiento de una nueva familia en la Iglesia. Hoy está presente en 32 países por todo el mundo, con 118 comunidades agrupadas en 6 Provincias. Nuestros diversos idiomas nos permiten acercarnos y vivir el mismo espíritu en diferentes países y culturas en Europa, Asia, África y América. Esto representa un mosaico espléndido y real de una familia internacional.