OK Su questo sito NON utilizziamo cookie di profilazione di terze parti. Se vuoi saperne di più o prestare il consenso solo ad alcuni utilizzi clicca qui. Cliccando sul pulsante OK, o continuando la navigazione effettuando un'azione di scroll, presti il consenso all'uso di tutti i cookie.

¿Quieres ser asuncionista?

Agustinos
de la Asunción




Visita Canonica en Chile

446_big.jpg

2018-03-12 - Santiago, Chile

Queridos Hermanos.

Con la celebración de esta misa agradecemos a Dios la visita canónica del P. Benoît Grière, Superior general y del P. Marcelo Marciel, Vicario general, al territorio de Chile.

Vivimos una semana intensa en la dimensión de nuestra fraternidad Asuncionista. Pudimos exponer y compartir con generosidad, franqueza y esperanza nuestra vida personal y comunitaria. Ésta, P. Benoît, es nuestra vida; has visto nuestras fragilidades y fortalezas, nos has animado y exhortado a poder volver a la fidelidad en medio de nuestros olvidos e infidelidades, gracias por tu tiempo y amor hacia nosotros.

Cuando recibí el pedido de servirles para la animación de la vida provincial, les expuse como primera tarea la necesidad de volver a darle el lugar que le corresponde a nuestra Regla de Vida Asuncionista. Bien, si se trata de vivir leyes y reglas, nadie mejor en los tiempos de Jesús que un escriba. Ellos doctores e intérpretes de la ley exponen desde sus preguntas una intensión particular, poner en cuestionamiento la predicación de Jesús. Sin embargo, de este encuentro se manifestará la centralidad del AMOR de Dios que en Jesús se hace exhortación a la conversión, hoy Jesús nos expone la ley primera.

Hace un tiempo cuando reflexioné sobre el tema para la carta de animación a los capítulos locales no imaginé que el Señor nos hablaría hoy del amor. ¡Gracias Señor por este gesto!

Si nuestra llamada en ocasiones ha querido ser tentada por la soberbia y la omnipotencia del poder cayendo en desear ser como dioses, podemos decir que la cura de estos males está en la verdadera vocación que se nos ha dado Dios, AMAR como Dios, a Él y a nuestros hermanos. En esta acción reside el primer paso del Reino y nuestra primera misión.

Nuestra regla Agustiniana nos exige la preeminencia del amor, he allí la misión primera de nuestra vida común que se plenifica desde la libertad de hijos de Dios. “Ama y has lo que quieras”, no dejes nunca Señor de exigirnos que nuestro amor sea común y generoso, que siempre nos comprometamos unos por otros, que este sea el punto de partida y la meta de nuestra vida común cada día de nuestras vidas.

Hoy queremos renovar en sus manos Padre Benoît nuestra fidelidad, realizaremos juntos la renovación de votos de vida religiosa. Que estos votos sigan siendo para cada uno el pilar de nuestra fidelidad a la llamada de Jesús y la respuesta generosa en el servicio del Reino por nuestra familia de la Asunción. Si nuestra familia en ellos nos recuerda la dimensión bautismal y profética, que nuestra llamada personal convirtiéndose en don comunitario de amor se ofrezca al mundo cada día por la extensión del Reino de Dios, que seamos siempre como nos los pidió el Venerable Padre Manuel d´Alzon “buenos religiosos”

​P. Juan Carlos Marzolla laius, a.a.