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Agustinos
de la Asunción




Padre Manuel d

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Extracto de las Efemérides del Noviciado de Nîmes, martes 16 de noviembre de 1880. - ACR, D 49.

Un novicio, el hermano Víctor Uginet, relató la despedida del P. d'Alzon a sus religiosos. Esta escena fue relatada también por el P. Emmanuel Bailly en su carta circular a los religiosos de la Asunción del 18 de noviembre de 1880 (Orígenes ms. ACR, 0M 292).

Martes 16, Dedicación de la Basílica de San Juan Salvador.

Reglamento ordinario por la mañana. T.R.P. d'Alzon sigue comulgando hacia las 6:45 de la mañana, pero ya no tiene fuerzas.

A las 1:30 horas, siendo inminente el peligro, todos los religiosos se reúnen en la sala de enfermería del colegio y cuando el Padre lo dice,van  todos y se colocan, por rango de antigüedad, alrededor del lecho del T.R.P. d'Alzon. Entonces el Padre, pudiendo apenas hablar y sufriendo mucho de la postración que lo agobia nos dice: " Mis Hermanos, después de Dios, de Nuestro Señor y de la Santísima Virgen, ustedes son lo que más he amado en la tierra".... instantes después continúa: "Tenemos que separarnos... Sumisión a la voluntad de Dios!....... ¡Él es el Dueño!" El Padre Picard  entonces, en nombre de todos, le pide perdón por todas las ofensas que le hemos hecho. El Padre responde: "Soy yo el quien debería ponerme de rodillas y pedirles perdón". El Padre Picard le dice sollozando: "Ah, Padre, denos su bendición". El Padre hizo un gran esfuerzo y dio la bendición a todos los religiosos que arrodillados lloraban. El Padre Picard le dce: "¿Usted nos protegerá?" El Padre responde: "Tanto como pueda". El Padre Picard le dice: "Bendiga también todas las otras casas". El Padre responde: "Sí, estoy con ellas". El Padre Picard le besa la mano y el Padre dice: "Sean buenos religiosos. - Hay muchos buenos religiosos que no están aquí, mi corazón los abarca a todos". Todos le besan la mano mientras lloran y vamos a la capilla del noviciado a recitar (alrededor de las 2 de la mañana) las Vísperas y las Completas precedidas por el segundo rosario. - Momentos después de que los religiosos están en la capilla, recibimos la respuesta de Roma al envío que el Padre Picard había enviado ayer por la tarde al Obispo Macchi para pedir a Su Santidad León XIII la bendición apostólica para nuestro Padre moribundo y la respuesta dice: "Su Santidad concede la bendición implorada". - En cuanto el T.R.P. d'Alzon tuvo conocimiento de este envío, preguntó si los religiosos estaban en la capilla y, de ser así, pidió que se les leyera y que continuaran las oraciones en la capilla. - Por eso pasamos la noche hasta las 4:30 en la capilla. De 4:30 a.m. a 6:30 a.m., se escriben cartas para todas las casas de la Congregación, dando a conocer esta última noticia.

A las 7:15 a.m., la llegada del Obispo de Cabrières, del Padre Alexis y del Sr. de Puységur, sobrino del Padre, a causa del T.R.P. d'Alzon. - A las 8:00 a.m., cena, recreo. Un cuarto de hora después de acostarnos, nos levantamos y vamos a la capilla de la escuela a recitar las oraciones de los agonizantes hasta las 10:15 de la mañana. - Luego nos vamos a dormir pero la delicada situación del Padre d'Alzon no mejora.

El domingo 21 de noviembre, fiesta de la Presentación de la Santísima Virgen, hacia las 9 de la mañana, los novicios están invitados a volver a la capilla, porque el P. d'Alzon está en sus últimos momentos. Luego se reúnen con los alumnos en la capilla del colegio y  rezan juntos la oración de los agonizantes, mientras que los Padres no abandonan su lugar junto a la cama del Padre d'Alzon. "A mediodía, está escrito en las efemérides, nuestro amado Padre y Fundador se duerme en el Señor y nos deja para ir al cielo y ocupar el lugar que le corresponde por su santidad y todo lo que constituye una vida larga y santa" (28).

Otros testimonios, a los que hará alusipon el artículo inicial de La Croix de diciembre, nos dicen que los religiosos que rodeaban al P. d'Alzon, después de las oraciones de los agonizantes, continuaron con el rezo del Rosario: "Después de los misterios dolorosos, pasaron a los misterios gloriosos y cuando habían acabado la 14 decena, la de la Asunción, el Padre exclamó por ultima vez: "Jesús mío, te amo". Era mediodía, la fiesta de la Presentación: Nuestra Señora de la Asunción lo había llevado al templo eterno. En la tierra las campanas repicaron alegremente el angelus anunciando a los fieles la buena nueva del ángel: El ángel anunció a María que tendría un hijo(29)".

Mientras se difundía la noticia de la muerte del P. d'Alzon, su cuerpo estaba expuesto en la capilla del colegio, a la cual la gente tuvo acceso desde el lunes 22 de noviembre. Ese día y al día siguiente, hubo un incesante desfile de fieles en la capilla. Muchos expresaron su emoción y veneración por el difunto tocando el cuerpo o el ataúd con su rosario u otro objeto de piedad. Se abrió un registro que lleva 1377 firmas. Y mientras que todos los religiosos que podían llegaban a Nîmes, al mismo tiempo recibiamos numerosos testimonios de simpatía, expresando el sentido dolor  pero también la estima, la veneración, el reconocimiento dado al difunto a quienes muchos no dudaron en calificar como santo (ver abajo 10).

El funeral tuvo lugar en la mañana del 24 de noviembre y se llevó a cabo en dos etapas. Primero en la capilla del colegio, donde Mons. de Cabrières de Montpellier presidió el solemne canto de la Misa de los Muertos. Después de este servicio más íntimo, el funeral tuvo lugar en la iglesia parroquial de Sainte-Perpétue, donde el obispo de Nîmes, Mons. Besson, dio la absolución. En el camino hacia la procesión fúnebre que luego llegó al cementerio de Saint-Baudile, había una multitud estimada de 30.000 personas(31) cuyo silencio impresionó a todos los testigos.