OK Su questo sito NON utilizziamo cookie di profilazione di terze parti. Se vuoi saperne di più o prestare il consenso solo ad alcuni utilizzi clicca qui. Cliccando sul pulsante OK, o continuando la navigazione effettuando un'azione di scroll, presti il consenso all'uso di tutti i cookie.

¿Quieres ser asuncionista?

Agustinos
de la Asunción




¡No los olvidamos!

496_big.jpg

2018-10-18 - RDC

CONMEMORACIÓN POR NUESTROS HERMANOS:
PP. EDMOND, JEAN PIERRE, ANSELME
DESAPARECIDOS EN R.D. CONGO
y por  TODOS LOS PERSEGUIDOS A CAUSA DE SU FE...

 2012- 19 OCTUBRE - 2018

¡No los olvidamos, porque su desaparición y su martirio despiertan más nuestra conciencia de trabajar por la justicia y por la paz!

EDMOND, JEAN PIERRE y ANSELME (3 sacerdotes Asuncionistas secuestrados y desaparecidos en RD Congo): con ustedes, son miles de seres humanos que han sido secuestrados y atormentados. Comparten la suerte de dejar a sus seres queridos sin aliento al no saber qué más decir… 

¿Qué diremos si no sabemos quién los secuestró? Ni siquiera comprendemos por qué motivo.  Menos endentemos que haya pasado seis años sin que tengamos ni un solo indicio creíble de su desaparición, de su estado actual.  ¿Quién nos revelará este misterioso enigma? ¿Dónde están? ¿Qué les ha pasado? Lo único que, por nuestra fe, podemos decir es que ¡no los olvidaremos!

La esperanza cristiana nos asegura que si “vivimos, en Cristo; que si morimos en Cristo morimos” (Romanos 14, 8) porque resucitaremos a la vida eterna…

Aunque la situación política y social está lejos de cambiar en el mundo, en Beni y Mbau (R.D Congo) donde hace 6 años dejaron sus últimas huellas imborrables, en la Parroquia “Nuestra Señora de los pobres”, confiamos que su testimonio de vida y su “causa” son signo de esperanza. Por medio de ustedes Dios oirá el grito del pueblo sufrido de Beni, de Siria, de Yemen, de Irak y de todos los lugares donde la sangre de los inocentes no cesa de derramarse.

Nuestra fe está puesta en el Señor, nuestro Pastor y nuestro guardián…

-Salmo 22 (23) El Señor es mi pastor, nada me puede faltar
-Lectura: Isaías 27, 1-7
-Silencio u Oraciones personales:
-Padre Nuestro:
-Oración final: (juntos)

Dios nuestro, que en tu misteriosa providencia has querido asociar tu Iglesia a los sufrimientos de tu Hijo Jesús, concede a los fieles que sufren persecución a causa de la fe, el don de la paciencia y de la caridad, para que puedan dar testimonio fiel y creíble de tus promesas. Por Jesucristo nuestro Señor. Amen
Finalización: Terminamos en silencio uniéndonos al silencio de tantas víctimas indefensas e inocentes de violencia y de secuestros y de la inseguridad en nuestro mundo de hoy…

(Bolivar PALUKU LUKENZANO, aa)